Mi mente divaga... me llegan toda clase de recuerdos... Mis pasiones... Mis momentos erróneos... Baal... 527... Aquella primera pelea en el segundo colegio... Crisram... Cuando me rompieron la nariz... Cuando no estuve para Crisram y él me necesitaba... Cuando me golpeó alguien de once porque mi presencia amenazaba lo patético de su estilo de vida, cliché de las películas estadounidenses... Aquella amiga mía y al diablo en su interior, su loca pero amable madre... Las rivalidades que terminaron en amistad... El apoyo de algunos que no esperaba... La aceptación final... Mi postura como reconocido socialmente... Mi promesa vegetariana... El abrazo sincero de Crisram... Mi querida Amapola... Ignacio... Las sonrisas sinceras, las hipócritas y aquellos a los que les daba igual mi presencia... La mirada vacía de nalgalia... El arrepentimiento de Josué... Todo viene a mi mente... Intentó contextualizarme en la época en la que yo tenía 19 años y pensar que era de mí en ese tiempo.
Se me paraliza el corazón, he estado pensando en Lala... Yo la quería demasiado... Nuestros primeros encuentros llenos de amor, un amor pasional y desmedido, inocente... ¿qué nos pasó?... La pregunta que llevó siempre desde hace un año... Ella le echa la culpa a la llegada de Diamante, pero no es verdad... No fue eso... Esos saltos que ella daba, al mismo tiempo, que la caídas que yo tenía... Lo disparejo de nuestros contextos rompieron con lo que nació en un bar a las 9 de la noche, totalmente sobrios... Carecíamos de futuro, empezábamos la universidad con anhelo de lo que iba a pasar, y los dos nos desviamos de lo que nunca planteamos pero siempre mantuvimos en secreto, en nuestras mentes...
Llegó el día en que "nuestras conversaciones" se volvieron unilaterales... Yo escuchaba, y quería contarle cosas pero no había nada que contar... Mi vida, no era vida... no era nada, era vacío... Ese es el problema, ya no sentía, mi bloqueo era mental, emocional... Y lo único en mi vida, era intentar no perderme en mi propia mente... Ella no lo comprendería... El día que dije basta, y empecé a escribir en este blog... Aquel día, escribí bien lo que quería... aquella persona que buscaba, hasta el cansancio... y que ya me había dado cuenta que no era Lala...
Y después pensé... Amapola... Aquella chica que se llenaba la casa de gatos... Tierna, desgastada por lo dolores emocionales de una sociedad que poco aceptaba su gusto por las mujeres y hombres... Amapola me trae diversos recuerdos... Fuimos algo y no fuimos nada... Ella fueron mis 19 años... Después se fue... Yo no era lo que esperaba...
Después recordé el crujido de mi nariz... Un buen cabezazo... Recordé... Yo había desafiado a un compañero y no le había agradado nada, su rostro totalmente rojo y sus ojos desubicados por la dosis de algo que se había metido me aseguraban que no se iba a quedar calmado... Estaba en lo cierto... Debí asustarme o prepararme... En vez de eso, me reía... En voz baja, me reía... ¿Por qué?... me pregunto... ¿por qué?... Lo recuerdo bien, y seguro Crisram también, estaba a mi lado... Apenas salió el profesor, mi compañero se levantó y fue directamente hacía mí... Yo me pare y detuve sus dos brazos con facilidad... En un momento pensé... Olvidé algo.. ¿qué era?... era importante... Luego cuando inclinó su cabeza hacía atrás recordé... ¡Claro la cabeza!... y sentí el golpe por unos segundos... Solté sangre y mi reacción fue más rara... Lo sé... Lo vi muy claro por primera vez en el rostro de Crisram... Ese miedo, no a lo ocurrido sino a mí, por mi reacción... Sentí que en su interior sabía que yo ocultaba un ser muy malvado, algo fuera de lo común... Puesto que en medio de mi sangre, solo pude echarme a reír... Mientras una amiga me ayudaba y se veía aterrada, yo solo sonreía... Mi nariz cambió su forma original, o eso creo... desde aquel momento...
Lala leyó el blog... Sentía dolor por lo que yo escribía... Decía que la mujer ideal para mí era yo mismo en versión mujer... Y pensé, no estaría mal... Soy egocéntrico... depronto... pero no, no es lo que buscaba... Yo solo... Solo quería compartir muchas cosas con una chica que disfrutara lo mismo que yo... pero no alguien igual a mí... no... eso es salido de lo cabellos...
Y después recordé la pregunta... Cuando mis vacíos me estaban superando y me levantaba cada mañana y me miraba al espejo y veía un ser totalmente distinto a mí, y unos ojos fijos... Y desprendía siempre la misma pregunta:
" -¿cómo me llamo? "
Carecía de sentido para mí, ese ser era yo... ya estaba acostumbrado y uno nunca debe acostumbrarse... " -¿cómo me llamo? "" -¿cómo me llamo? "" -¿cómo me llamo? "" -¿cómo me llamo? "" -¿cómo me llamo? "" -¿cómo me llamo? "" -¿cómo me llamo? "" -¿cómo me llamo? "" -¿cómo me llamo? "" -¿cómo me llamo? "" -¿cómo me llamo? "" -¿cómo me llamo? "" -¿cómo me llamo? "" -¿cómo me llamo? " todas las putas mañanas por vario años...
Ese maldito miedo, y esa falta de sentido quién era y para donde iba... Todo ello, ya desapareció...
Aunque el primer blog que hice, que ya borré... se llamaba, "¿cómo me llamo?", por errores de programación lo dañé y termine creando este...
Todo ello era parte del "yo" de hace cuatro años, y todo ello quizás es parte aún de la ella de ahora...
Ella... ella... Tan solo ella... Ella es una historia que me muero por contar... pero solo el tiempo... ese tiempo... nos dirá la realidad...
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