La victoria electoral de nuestra plataforma estudiantil, nos desató una alegría inmensa. Debíamos celebrarlo. El trabajo que habíamos hecho, al fin estaba dando frutos, y en la facultad, las personas empezaban a creer en nosotros. Eso significaba, que nuevos tiempos para la universidad se acercaban. Y debíamos estar a la cabeza, para poder lograr nuestro propósito. El que siempre será hacer de dicha universidad, la mejor de todas. Esperamos el fin de semana para festejar. Había una casa a donde ir, y no dudamos en ir allá y empezamos a tomar entre amigos. Entre risas y cosas, jugamos retos e hicimos una serie de comentarios que desataron las emociones de cada uno. La noche fue graciosa. Todos llegamos a un punto de ebriedad y tonterías. Recordé lo bueno que se siente estar entre amigos, y ser reconocido. Pues esa sensación tuve que sacrificar hace un tiempo. Al siguiente día madrugue para arreglar un poco el desorden generado, y posteriormente, irme a clase. Puesto ...