Hay noches en las que no puedo dormir bien, cómo si el pecho me apretara y siento los ojitos tristes. No creo que sea nostalgia, sino más bien tristeza y a veces rabia. Algunas cosas no cambian en mí, y creo bastante en los procesos previos que forman parte de la toma de decisiones sobre quién podría caminar esta historia conmigo. Nos dedicamos poco tiempo, pero nos decimos lo mucho que nos gusta compartir el tiempo juntos. Y es así, las condiciones materiales no nos dan la posibilidad de encontrar nos lo que quisiéramos. Y sin embargo, estoy asustado. Es cierto, tengo miedo. Tengo prevenciones y miedos, sustos que no quiero volver a vivir. Mimi, sé que ella es parecida a mí, en tanto somos vieja generación en la forma en que sentimos el amor o lo construimos. Lo que no sé es porque me asusta pensar en un futuro dónde el compromiso sea posible. Un compromiso no matrimonial ni nada por el estilo, sino el mismo compromiso de siempre. Tengo miedo de que ...