Después de la batalla en el bosque milenario, nuestro héroe quedó atrapado bajo el manto de un conjuro muy poderoso que lo encerró durante un año. Tal y como se veía con esos ojos opacos, no podía usar sus habilidades como quería y tendía a actuar con ira y enojo en cada decisión que llevaba. No obstante, no se detuvo. Cada uno de los aliados representaba una razón más para luchar. Y pese a que el conjuro era muy fuerte, no había poder alguno que lo detuviera de su misión. Salvar el pueblo de Golombiaj. Ahora sin habilidades, y con poca destreza, nuestro héroe tuvo que empezar un nuevo entrenamiento, para descubrir una nueva habilidad. Mientras su armadura se encontraba intacta, su mente no se centraba y por mucho que lo intentaba solo veía la silueta de la bruja que había derrotado a medias. La sangre caía por montones en sus pensamientos y una y otra vez recordaba la batalla infernal que lo llevo a ese estado de subconsciencia. Mas desolador aún, nuestro héroe tuvo que afront...