Llevo pensando las razones por las que hago cosas en mi vida. Los cambios que quiero generar y la persona que quiero ser. Y he llegado a la conclusión más importante. Generalmente, me ha gustado sentirme como el protagonista de una serie, o como la persona que influencia para bien y hace creer a los demás que un mundo mejor no solo es posible, sino que esta a la vuelta de la esquina. Y esto quizás solo sea una sensación pero, probablemente, no estoy destinado a hacer las cosas grandes que debería. Sin embargo, el destino se ha encargado de enseñarme los valores que debo transmitir, gracias a mi experiencia, a quien me delegue. No es fácil hablar con quien aún no existe y no sé si llegará a existir. No es que tenga dudas de querer tener hijos, es las dudas que tengo de vivir hasta ese momento. No me considero una persona simple, más bien alguien que por su complejidad ha decidido ser diferente del resto. Alguien que ha llegado a estar en la cuerda floja de la dependenc...