El viernes pasado celebramos de sorpresa el cumpleaños de un compañero de la juventud. Y ahí estábamos algunos de la vieja generación con personas de la nueva. En algunos casos como en el mío la diferencia de edades rondaba entre 10 años. Es decir, es bastante diferencia. Es algo que evidentemente se empieza a marcar y en algunos caso se nota. Aunque la mayoría de personas me dice que me veo bastante más joven de lo que soy. La realidad es que iba en plan tranquilo. Mi pareja, o ex pareja, y yo hemos estado separados, intentando remediar muchas cosas sin éxito. Y su constante carrusel emocional, psicológico y mental me ha venido agotando más de lo que puedo resistir. La realidad es que la conferencia pasada iba a declinar, dejar de ser dirección, y lo iba a hacer por ella. Porque quería dedicarle más tiempo, asegurarme de preservar nuestra relación. Y debo aclarar, para quien lea, sea yo del futuro u otro, que sinceramente la pasamos muy bien con ella. Cuando estamos bien. Es decir, no...