Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de agosto, 2017

La Maldición de la Ira

Llevo las manos a los ojos, noto el cansancio. He dormido más tiempo del que debería. Estoy empezando a actuar de una manera extraña, la paciencia me ha empezado a dejar lentamente. No soy el mismo. Ahorita mismo estoy siendo más cruel con las personas que me rodean, ignoro sus sentimientos y le doy prioridad a mi propia felicidad. A duras penas y puedo aguantar una orden o un chiste, ya no tengo ánimos de ello. Me cuesta dar un discurso porque el don de hacer reír se ha ido perdiendo de a pocos. Intento recuperarlo pero solo logro perderme más. 

Siempre he querido ser un zombie

Desde que conozco toda la temática del thriller post apocalíptico, he querido ser el primer zombie. El infectado 0. Por eso a veces hago sonidos de zombies como alaridos o ruidos agonizantes. Es más, a veces molesto a mi perrita actuando de zombie, lo cual la incomoda muchísimo. Realmente me encanta hacer eso.

Menudencias

Un Tono Alegre

El primer día de clases fue curioso. No lo sentí como tal. Como había venido varias veces en estas semanas estaba ya acostumbrado a la presencia en la sede y no lo sentí como un primer día. Sin embargo, por unos momentos al principio me sentí solitario. Tenía ese miedo de ver a ciertas personas, a las que no quiero confrontar. No porque les tenga miedo, no tengo nada que temer. Sino porque no me dan ganas desgastarme en algo inútil.  El día se tornaba aburridor. Mi primera clase fue decepcionante. Al parecer el profesor no es de los mejores pero las posibilidades de pasar no resultan ser nulas, por lo que la decepción tampoco fue tan grande. En su explicación inicial, de pronto por el cansancio, llegué a dormirme incluso. Por otro lado, como tengo clase en una sede diferente a la mía, cogí mi bicicleta y me fui hasta allí. Aunque encontré un amigo conocido, no estuve con el mucho tiempo y descargue mi cansancio en una siesta prolongada. Oculto en un rincón que recordab...