La Regla de Oro En mi vida existen dos reglas de oro. Aquellas que yo mismo jamás quebraría, a menos que sea un caso totalmente imposible de evitar. Estas reglas son: NO USAR LA VIOLENCIA Esta norma básica, de cualquier ciudadanía en el mundo contemporáneo para personas normales, me rige constantemente. Y es porque quizás siempre le he tenido miedo a usar la violencia y provocar un daño irreparable o difícilmente irreparable a una persona. No obstante, la única persona con la que usaba la violencia, aunque era recíproca es con mi hermana mayor, puesto que mi hermana mayor es la única que me saca de quicio, de resto trato de usar mi paciencia y calma con cualquier otra persona. Aunque jamás lo hago con intenciones de hacerle un daño irreparable. Momentos de Ira, por culpa de mi hermana SER FIEL En esta ocasión, no es tanto por ser moral o condescendiente, sino más bien, por traumas de la infancia. En muchas ocasiones, el daño que se provocaban las persona...