Es un momento de esos en los que cualquier decisión tiene repercusiones de todos los lados. Las consecuencias de asumir cualquier decisión también sería una carga política inmensa. No sabemos bien qué camino tomar, o cuál podría ser el peor, pero si las consecuencias de no tomar decisiones. La incertidumbre a veces es la peor decisión que alguien pueda no tomar. Y es como si aquello se extrapolara a mi vida amorosa también. El incipiente deseo de poder invitarla, aún sabiendo el interés que existe entre los dos y la poca voluntad política que nace desde mi cuerpo. ¿Qué ocurre? ¿Será que tengo un desgaste emocional tan alto como para enfrentar los desafíos? ¿Será que tengo un trauma tan fuerte como para ver el arriesgarme más complejo que el no hacer nada? ¿Dónde está el amor en los tiempos del paro? Organicé una comunidad muy activa y alegre, políticamente acertada y fuertemente movilizada, pero todo tiene un final, un cambio. Ha sido mi capacidad organizativa la que ha levantado un bu...