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Primero de Noviembre 2020 -

Entiendo que estoy sanando y que empiezo a tener pensamientos encaminados a querer a alguien de una forma bonita. 

Desde cierto punto, creo que aprendí a desapegarme. No he dejado de formarme teóricamente, pero también entiendo la vivencia como algo experiencial. 

Aún así, siento un vacío emocional. Creo que desde hace rato siento que no encuentro en quien confiar realmente mis opiniones o mis perspectivas, sin poder afectarle o en la que pueda entenderme políticamente hablando. Es muy difícil poder contar con alguien así.

Mi mejor amiga y profesora política está totalmente destrozada y asustada. Me es difícil hablar con ella o incluso, hacerle entrar en razón de muchas cosas.

Por el otro lado, mis compañeras de trabajo también están enteramente destrozadas y afectadas. Ni siquiera encuentro la sororidad entre ellas. Un amigo me dijo que ese término se quedaba en el discurso y en realidad, lo que hay es un constante enfrentamiento lascivo para todos.

Y aún así tengo ciertos consensos que aplicar a mi vida amorosa.

En lo personal, entiendo lo que me gusta.

Por un lado, creo que debo sanar totalmente para re encontrarme en la horizontalidad pertinente para una relación sana.

Por el otro lado, empiezo a entender que el termino crush tienen ciertas consecuencias. Es decir, empiezo a creer que la admiración por una persona, o incluso orgullo, es parte también de una relación sana.

¿Acaso el verdadero gusto se desdobla desde la admiración? ¿Es un factor fundamental en el amor entre pares?

Si me planteo una relación de base, de carácter indefinido y estable, una de las cosas que quisiera es la premisa de que me gusta que me presuman. Creo que a todo el mundo.

Creo que es cierto y me lo han planteado varias veces. Mi carácter chistoso, bufón tiene consecuencias serias en el trato. Sin embargo, siendo parte de mi personalidad, me gusta como soy, y por ende, quisiera que se me quisiera y presumiera de la forma en que soy.

Aunque atendiendo a la crítica que se me ha vuelto a hacer, siento que hay momentos en los que debe perdurar un carácter fuerte y más contundente con la seriedad del caso.

¿Será posible modificarme de tal forma?

Además de ello, empiezo a entenderme, a mí y a mis gustos. Es algo en lo que nunca he estado tan de acuerdo. Es cierto que el mito romántico del libre albedrío me causa interés. Hay un sin fin de coincidencias en el ámbito o en el círculo en el que me relaciono que me hace interesar más por unas personas que por otras. Sin embargo, la esencia de las personas es algo que influye directamente en mi forma de interesarme por los demás. Y se hace cada vez más difícil encontrarme y entender ese vínculo emocional que puedo generar a partir de conocer a las personas, pero ese factor, su esencia, es totalmente necesario para la construcción de aquel vinculo. 

¿Acaso el vínculo nace o se hace?

Esa pregunta todavía se me pasea por la cabeza. Es cierto que en ocasiones he visto el vinculo nacer. Cuando era joven lo entendía como el clic que me indicaba un gusto fluido por alguien. Asimismo el crash que me indicaba la ruptura de ese vínculo. 

Ahora entiendo que ese vínculo podría forjarse bajo la vivencia de experiencias similares, ya sea de éxito o de fracaso. Sin embargo, qué ocurre cuando lo siento nacer y no crearse, o incluso cuando lo empiezo a forjar basado en lo que para mí es la esencia de una persona.

Habrá que seguir respirando y sanando de la forma en que lo he hecho, solo o acompañado, lo importante es tener la responsabilidad suficiente y la sinceridad empática para no afectar a nadie en mi proceso.

Creo que es demasiado temprano para hablar del clic, pero creo que siento el aire romántico de la versión de mi pasado. Siento que se está acercando.

¿Podría ser el despertar de un cuervo colombiano?


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