Espero poner las cosas más sencillas. Nunca hubieras sido feliz conmigo. En este proceso de aceptarme me he dado cuenta de eso.
Y aquí están las razones:
1. Soy monógamo.
No sé bien qué podría ser el causante que determine eso. Es cierto que en algún futuro, probablemente lejano quiera experimentar, pero lo cierto es que por lo pronto me siento cómodo en la monogamia. Me siento libre de poder decidir cuando quiero que acaba y cuando quiero que siga. Me siento libre de hacer un consenso. Nunca me han gustado las etiquetas de "Noviazgo" por el mismo hecho de no sentirme amarrado, pero en algún momento concluí que no dependía de un aspecto nominal, sino era una comprensión mental, quizás hasta espiritual. Me siento libre de tener una relación morbo-afectiva con una persona y de que ella lo tenga conmigo. No es un tema de dependencias, apegos o posesividad, porque en cualquier momento podemos decirnos adiós y está bien. Poder tener amistades, salidas, tomar algo, bailar pegado, tener una vida propia, no implica verme obligado a compartir todo de mi vida con la otra persona. Simplemente, un amor compañero que nos deja vivir, dedicando el poco tiempo que nos queda a las cosas que consideramos propias de nuestro noviazgo. Compartir una comida, ver una película, hacer el amor, crear un proyecto, bailar, cantar, sabernos despedir, contarnos el día. Más en tiempos de crisis, podernos apoyar. Hacer todo ese tipo de cosas que por si solos no podríamos, pero que se comparten sin dejar de lado nuestras individualidades. Por eso, entiendo que puedo vivir mi monogamia en libertad, siempre que no haya jerarquías, ni sentirme propiedad o propietario. Vivir en un ambiente horizontal y compañero.
Por ello, querida, me alegra tu libertad pero espero que te alegres de la mía. Ninguno de los dos podría ser libre, estando juntos.
2. No soy un experto en el sexo.
Dejando en claro el primer punto, en este segundo esa exclusividad sería mía. Y si en eso fallaba para ti, jamás habrías sido feliz conmigo. Es verdad que me falta mucho por aprender, mucho por experimentar, que muy pocas ocasiones explotaste conmigo, diferente a tu pasado. Al igual que yo, quieres una pasión incontrolable que te lleve a los cielos. Y conmigo no pasaba, y quizás nunca pasará. Quiero creer que somos incompatibles. Pero ese es otro factor, que con otra persona, experimentaras mejor.
3. Nunca experimentaras una conversación exuberante conmigo.
Siempre he sido de los que aman aprender, de los que podrían durar horas en una biblioteca leyendo de todos los temas. En el colegio, tuve esa época de ilustración al cien porciento, de lectura y sapiencia placentera. Y no es que haya cambiado mucho, es que en las últimas semanas he llegado a una conclusión muy compleja. Aprender, no siempre suma. Quizás te sorprenda esta conclusión, tanto como a mí, pero me ha costado llegar a ella. Hay cosas que son interesantes de leer, pero siento que me retrasan de mi propósito. Siento que quiero aprender para aplicar a la vida real, no para divagar en mi mente. No quiero ser un intelectualoide critico pero estático, que de esos ya hay muchos. Quiero ser una persona critica, si, pero también transformadora. Quiero cambiar este mundo, con todo lo que este a mi alcance para lograrlo. Quizás también por eso, si tuviera más tiempo disponible, no lo usaría en tener un amor más o más disfrute morbo-afectivo, sino en seguir ahondando en este propósito.
4. Volvería a romper tu confianza.
Lo que yo siento que hice no fue romper tu confianza, en términos de mentirte. Lo que hice fue ser brusco al momento de retarte y criticarte. Y lo volvería a hacer. Cuando no estamos de acuerdo, surgían discusiones. Cuando esos temas tocaban nuestras fibras, se volvían peleas. En mi caso, se volvían retos y críticas. "A ti no te toman enserio por ser sumisa." "Deberías aprender a desobedecer tus direcciones" "El trabajo de tu organización, solo eras tú, no había nadie más haciendo nada." Creo que incluso de ahí surgió el debate de ponerte a ti por encima de tu organización. Y lo volvería a hacer, porque no puedo estar todo el tiempo de acuerdo, a veces siento que el apoyo es confrontar. Y eso siempre incomoda, o siempre molesta. A veces, si me pasé pero no dejaría de confrontarte jamás.
5. No contemplo vivir mucho.
Esto si es algo que siempre he creído y sigo creyendo. No quiero vivir mucho. Quiero dar mi vida, literalmente, por este propósito y no quedarme, porque creo que es la única forma de conseguirlo. Y no es justo que tengas que vivir ese dolor.
Con estas cinco cosas, es muy probable que encuentres, que la mejor decisión siempre fue dejarnos mejor temprano que tarde. Y esto lo digo porque siento que no nos dejamos ir. Que quizás si debamos poner la regla del contacto cero, y ni siquiera hacer confrontación. Siento que los dos, seguimos buscando un haz de esperanza pero aunque pasara tiempo, nos perdonáramos, y sanáramos y decidiéramos volver a empezar, estas cinco cosas siguen allí y no van a cambiar. Yo también te amo, aunque no haya podido perdonar, y aunque creas que te guardo odio, es más frustración.
Si me siento traicionado, aunque técnicamente no fue así. Creo que sentiste lo mismo. Por eso pido que no me juzgues, nunca te creí mía, ni que yo fuera más que tú. Y aunque todavía no creo que sea un tema de la concepción del amor, porque en definitiva, eso si lo tenías claro desde el principio por mi parte, si acepto que alguien más llegó a tu vida, que piensa como tú, que te ofrece cosas que yo no podría, y que probablemente, te haría disfrutar el amor más que conmigo. Lo que te pido a partir de ello, es que respetes mi decisión de ser monógamo. Me alegra que seas feliz, o que conocieras a alguien que comparte tu amor, pero no puedo concebir un amor de tres, o compartir el poco tiempo que dedico o quiero que me dediquen con alguien. Siendo así, ahora si te agradecería que me termines de sacar de tu vida, ya sin posibilidad de hablar por un largo tiempo, ni directa o indirectamente. Gracias por todo y espero tu despedida...
Y aquí están las razones:
1. Soy monógamo.
No sé bien qué podría ser el causante que determine eso. Es cierto que en algún futuro, probablemente lejano quiera experimentar, pero lo cierto es que por lo pronto me siento cómodo en la monogamia. Me siento libre de poder decidir cuando quiero que acaba y cuando quiero que siga. Me siento libre de hacer un consenso. Nunca me han gustado las etiquetas de "Noviazgo" por el mismo hecho de no sentirme amarrado, pero en algún momento concluí que no dependía de un aspecto nominal, sino era una comprensión mental, quizás hasta espiritual. Me siento libre de tener una relación morbo-afectiva con una persona y de que ella lo tenga conmigo. No es un tema de dependencias, apegos o posesividad, porque en cualquier momento podemos decirnos adiós y está bien. Poder tener amistades, salidas, tomar algo, bailar pegado, tener una vida propia, no implica verme obligado a compartir todo de mi vida con la otra persona. Simplemente, un amor compañero que nos deja vivir, dedicando el poco tiempo que nos queda a las cosas que consideramos propias de nuestro noviazgo. Compartir una comida, ver una película, hacer el amor, crear un proyecto, bailar, cantar, sabernos despedir, contarnos el día. Más en tiempos de crisis, podernos apoyar. Hacer todo ese tipo de cosas que por si solos no podríamos, pero que se comparten sin dejar de lado nuestras individualidades. Por eso, entiendo que puedo vivir mi monogamia en libertad, siempre que no haya jerarquías, ni sentirme propiedad o propietario. Vivir en un ambiente horizontal y compañero.
Por ello, querida, me alegra tu libertad pero espero que te alegres de la mía. Ninguno de los dos podría ser libre, estando juntos.
2. No soy un experto en el sexo.
Dejando en claro el primer punto, en este segundo esa exclusividad sería mía. Y si en eso fallaba para ti, jamás habrías sido feliz conmigo. Es verdad que me falta mucho por aprender, mucho por experimentar, que muy pocas ocasiones explotaste conmigo, diferente a tu pasado. Al igual que yo, quieres una pasión incontrolable que te lleve a los cielos. Y conmigo no pasaba, y quizás nunca pasará. Quiero creer que somos incompatibles. Pero ese es otro factor, que con otra persona, experimentaras mejor.
3. Nunca experimentaras una conversación exuberante conmigo.
Siempre he sido de los que aman aprender, de los que podrían durar horas en una biblioteca leyendo de todos los temas. En el colegio, tuve esa época de ilustración al cien porciento, de lectura y sapiencia placentera. Y no es que haya cambiado mucho, es que en las últimas semanas he llegado a una conclusión muy compleja. Aprender, no siempre suma. Quizás te sorprenda esta conclusión, tanto como a mí, pero me ha costado llegar a ella. Hay cosas que son interesantes de leer, pero siento que me retrasan de mi propósito. Siento que quiero aprender para aplicar a la vida real, no para divagar en mi mente. No quiero ser un intelectualoide critico pero estático, que de esos ya hay muchos. Quiero ser una persona critica, si, pero también transformadora. Quiero cambiar este mundo, con todo lo que este a mi alcance para lograrlo. Quizás también por eso, si tuviera más tiempo disponible, no lo usaría en tener un amor más o más disfrute morbo-afectivo, sino en seguir ahondando en este propósito.
4. Volvería a romper tu confianza.
Lo que yo siento que hice no fue romper tu confianza, en términos de mentirte. Lo que hice fue ser brusco al momento de retarte y criticarte. Y lo volvería a hacer. Cuando no estamos de acuerdo, surgían discusiones. Cuando esos temas tocaban nuestras fibras, se volvían peleas. En mi caso, se volvían retos y críticas. "A ti no te toman enserio por ser sumisa." "Deberías aprender a desobedecer tus direcciones" "El trabajo de tu organización, solo eras tú, no había nadie más haciendo nada." Creo que incluso de ahí surgió el debate de ponerte a ti por encima de tu organización. Y lo volvería a hacer, porque no puedo estar todo el tiempo de acuerdo, a veces siento que el apoyo es confrontar. Y eso siempre incomoda, o siempre molesta. A veces, si me pasé pero no dejaría de confrontarte jamás.
5. No contemplo vivir mucho.
Esto si es algo que siempre he creído y sigo creyendo. No quiero vivir mucho. Quiero dar mi vida, literalmente, por este propósito y no quedarme, porque creo que es la única forma de conseguirlo. Y no es justo que tengas que vivir ese dolor.
Con estas cinco cosas, es muy probable que encuentres, que la mejor decisión siempre fue dejarnos mejor temprano que tarde. Y esto lo digo porque siento que no nos dejamos ir. Que quizás si debamos poner la regla del contacto cero, y ni siquiera hacer confrontación. Siento que los dos, seguimos buscando un haz de esperanza pero aunque pasara tiempo, nos perdonáramos, y sanáramos y decidiéramos volver a empezar, estas cinco cosas siguen allí y no van a cambiar. Yo también te amo, aunque no haya podido perdonar, y aunque creas que te guardo odio, es más frustración.
Si me siento traicionado, aunque técnicamente no fue así. Creo que sentiste lo mismo. Por eso pido que no me juzgues, nunca te creí mía, ni que yo fuera más que tú. Y aunque todavía no creo que sea un tema de la concepción del amor, porque en definitiva, eso si lo tenías claro desde el principio por mi parte, si acepto que alguien más llegó a tu vida, que piensa como tú, que te ofrece cosas que yo no podría, y que probablemente, te haría disfrutar el amor más que conmigo. Lo que te pido a partir de ello, es que respetes mi decisión de ser monógamo. Me alegra que seas feliz, o que conocieras a alguien que comparte tu amor, pero no puedo concebir un amor de tres, o compartir el poco tiempo que dedico o quiero que me dediquen con alguien. Siendo así, ahora si te agradecería que me termines de sacar de tu vida, ya sin posibilidad de hablar por un largo tiempo, ni directa o indirectamente. Gracias por todo y espero tu despedida...
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