Hace bastante que tengo en la mente lo que posiblemente es las dudas sobre los gustos hacia una persona o simplemente lo que se puede denominar como capricho que resulta efímero en lo que al tiempo relativo del amor se refiere. Y tengo motivos suficientes para escribir una de las formas que considero podría solucionarlos las dudas que nos forman.
Comienza la conversación, esa persona te cuenta muchas cosas. Sus logros, sus errores. Como fue que dejó al chico o a la chica con la que andaba saliendo cuando os conocías, y como ha seguido todo en su vida.
Tu cuentas parte de la tuya, tus logros también, el proceso de llegar a donde estas. Todo esto basandonos en que es parte de lo que imaginas será tu futuro.
Sigues volviéndote a interesar en esa personas hasta el punto de cuadrar una nueva salida. Empiezan las cosas a surgir con demasiada naturalidad. Sin embargo, algo te oculta y es aquí donde está la verdadera prueba. Aquella que te dirá la realidad.
Antes de cualquier cosa debemos despejar la mente
Para poder hacer el ejercicio, es necesario despejar la mente. Salir de todas otras ocupaciones y permanecer en un vacío mental. Es difícil cuando se intenta y muchas veces llegamos a ese punto sin que lo estemos buscando, pero es necesario para la tarea que encaramos. Mi consejo es meterse de lleno en canciones pacíficas. Eso también significa, que mientras más escuchemos en modo somnoliento es más posible llegar al estado de auto piloto donde la mente divaga y nos podemos concentrar en una sola cosa.
Recrear el ambiente
Lo primero que hay que hacer no es concentrarse en el ahora. Sino en el futuro. Recrea tu vida en el futuro como podría ser basado en tus deseos y en la realidad actual. Es decir, si te ves en otro país, en otro pueblo, viviendo sola o solo preferiblemente, o en un ambiente totalmente distinto al que te encuentras ahora, es mucho mejor para lo que queremos lograr.
Vas en un día común, en tu carro, o saliendo a comer a algún restaurante solitari@. O simplemente, salías de una reunión con amigos, o amigas, o del trabajo y vas caminando normalmente por aquella ciudad del futuro a la que aspiras llegar o en la que te quedaste. Es un futuro algo lejano, pero posible.
Recrear el Encuentro
Entonces la ves, o lo ves. Es ella o es él. Al principio no le reconoces porque esta muy cambiad@. Sin embargo, ella o él te saluda. Te da una sonrisa de reencuentro y tu en cambio, no recuerdas quien podría ser esa persona. Un beso en la mejilla mientras tu cabeza procesa la información actual. Su apariencia es totalmente distinta, pero al menos, conserva ese rostro del que alguna vez sentiste gusto.
- ¿Cómo has estado? Es la primera pregunta que se te ocurre. Esperando una respuesta que trate de responder alguno de los enigmas que surgieron de momento. Recuerda que hacía ya varias décadas que no veías a esa persona. ¿Qué ha cambiado en ella, qué ha sido diferente?
Asumir lo malo
Su nueva apariencia puede que no sea muy favorable. La recordabas distinta. De esas personas que todos volteaban a mirar porque su apariencia cabía en el imaginario diario de las personas. Era guap@ y ahora ya no tanto. Te piensas varias veces como proseguir la conversación. Podrías reaccionar amigable y con confianza. O podrías reaccionar tímidamente o reservad@.
Aún así la primera pregunta que te dirá si es un capricho o no, es si con la apariencia actual seguirías sintiendo gusto por esa persona.
Sigue gustandote
No importa lo cambiada que esta esa persona. Tu sigues pensando en todo lo bueno que pasaste o podrías haber pasado con ella. Muestras interés y quedas de verte con ella en otra ocasión o incluso en le mismo momento. Total ambos parecéis interesados uno en el otro.Comienza la conversación, esa persona te cuenta muchas cosas. Sus logros, sus errores. Como fue que dejó al chico o a la chica con la que andaba saliendo cuando os conocías, y como ha seguido todo en su vida.
Tu cuentas parte de la tuya, tus logros también, el proceso de llegar a donde estas. Todo esto basandonos en que es parte de lo que imaginas será tu futuro.
Sigues volviéndote a interesar en esa personas hasta el punto de cuadrar una nueva salida. Empiezan las cosas a surgir con demasiada naturalidad. Sin embargo, algo te oculta y es aquí donde está la verdadera prueba. Aquella que te dirá la realidad.
La verdadera prueba
Es en este punto donde te piensas que sin importar su apariencia actual, esa persona sigue siendo ella misma. Aquella de la que alguna vez estuviste pensando por las noches, o de la que le contabas a tus amigos o amigas con entusiasmo. Esa persona que te costó borrar de la mente.
La apariencia es lo de menos, pero surge algo que te cuenta y no te había dicho. Algo en lo que hay que reflexionar una y otra vez, porque es muy valiente quien no se lo piensa dos veces.
Ella o él, te comenta que se casó.
No había resultado, las cosas salieron mal. Sin embargo, de esa unión surgieron uno o más niños. Curioso...
Estabas retomando lo que sentías, pero esto da un giro rotundo.
Entonces debes escoger. Podrías obtener lo que querías con esta persona, pero eso acarrea, obviamente, el adoptar a sus hijos como tuyos. El no hacer una vida como la deseabas, propia.
En ese momento, la decisión que tomes, te dirá que sin importar las condiciones, tu gusto es real y esa personas es en verdad lo que quieres para tu vida. O podría ser que tu decisión sea otra, y tu en realidad tengas un capricho sobre esa persona. La quieres por el momento pero cuando las cosas se vean un poco más complejas, no la necesitaras en el futuro y puede que no resulte.
A veces es verdad que no hay que sentir un gusto muy fuerte para arriesgarse, pero eso, ese riesgo es egoísta porque no solo implica hacerte daño a ti mismo, sino a la persona con la que quieres arriesgarte. En caso de que no funcione.
Este pequeño relato, no incluye a quienes obtienen su gusto con un poco de ambición pretenciosa. Es decir, esas personas que sienten más adicción que el hecho de en verdad querer a alguien. Por lo que debemos conscientemente definir lo que es gustar o querer...

Comentarios
Publicar un comentario
Aquí puedes comentarme tu opinión acerca del artículo o del blog en general, o de mí.