Siempre me sentí mal por un amigo que estaba sufriendo una traga maluca. No entendía cómo podía no tomar las decisiones, que para mí eran muy claras... Y ahora lo entiendo todo...
Es difícil dejar a alguien que te hace sentir que eres para ella y ella para ti. Esas cosas nunca pasan. Por ello la dificultad en tomar una decisión que la aleje de por vida.
Precisamente, ahora lo comprendo, ahora veo bien desde los ojos de él, como duele, no ser la primera opción.
Tomé una decisión, aún no escribo lo lindo que me sentí ni eh escrito lo bueno que la he pasado este mes, gracias a aquel girasol que conocí, siento escribir el desenlace antes de escribir la parte buena de la historia, porque es como un spoiler, pero es necesario. En estos momentos, siento más el dolor de una perdida que el amor de una ganancia y es lo que escribiré puesto que son mis sentimientos recientes.
Me voy a despedir de forma elegante y poco ruidosa del girasol que conocí. Voy a decirle las cosas lindas que he aprendido y lo mucho que supe, pero ya no puedo esperar que cada vez que la creo cerca, se vaya a los brazos de alguien más, que no ha podido y dudo mucho que supere.
Siento que es una decisión egoísta, pero ¿quién puede juzgarme por tomarla?
Compadre, no sabes cómo me haces falta
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