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Un día triste

Hoy tengo mucho que escribir.

No estoy muy contento, la verdad. Estoy aburrido y bastante desanimado.

Siento que hice un mal necesario, me siento culpable, pero pudo ser peor. Me vuelvo a sentir solo, y debo admitir que he llorado. Estoy consciente de que es mi pena, y no debo arrastrar a nadie conmigo. También debo ser consciente de que ella sufriría más a mi lado, en el futuro. Que nos alejemos es lo mejor para ambos. 

No he parado de recordar, ni de soñar con el momento en que nos conocimos, ¿Saben?

Recuerdo bien que ese día estaba sufriendo mucho, porque me sentía realmente solo. Incluso me fui con amigos, pero ellos eran de los que discriminan porque no eres parte de su rosca, ni tienes las mejores prendas ni nada de eso. Y aun así como de costumbre no llevaba mi actitud triste y antisocial, sino más bien una actitud positiva y característica, animada.

Ese día incluso no me querían dejar entrar la gente de los bares, porque no llevaba zapatillas. Es de esas cosas que recuerdas que te cansan de ser parte de un lugar donde todos están acostumbrados a no aguantar nada. A tenerlo todo, y quejarse cuando les faltan las cosas más tontas.

Bueno, esa noche conocí a una chica, a la que le agradé, quien sabe por qué. Al principio no la mire a los ojos, puesto que eso me incomoda muchísimo, sobretodo cuando no estoy seguro de nada. Aun así le hable, y le dije de todo lo que se me ocurrió, y seguramente entre algo que le dije, conectamos ideas y terminamos besándonos.

Ese mismo día me dejé de sentir solo.

Aunque realmente ella no era muy diferente de esos compañeros acostumbrados al nivel económico de mi universidad. Al principio dolía un poco sus comentarios, ¿saben?

Incluso en momentos creí que solo me quería por estar en una universidad de 'Alta Gama'.
Pero creo que ella se dio cuenta que, de lo que me daba mi madre para ir a la u, una gran parte lo gastaba en fotocopias y materiales de laboratorio (que son jodidamente caros), otra en la comida de mi mascota y guardaba un pedazo para comprarle dulces a ella. Y si, no estaba comiendo, lo admito.

Quería demostrarle el amor que le tenía. De hacerme sentir que no estaba solo. ¿Saben?

Ese semestre me estaba yendo muy bien. Me sentía volando al principio del semestre. Saque notas superiores. Sin embargo, el no dormir y no comer, añadiendo el hecho de que me quitaron servicio por servicio, agua... gas... 
Me fue quitando, no solo voluntad mental, sino además una parte de mi salud.

Recuerdo que fueron más de cuatro veces las que me sentí desmayado. Se me fueron las luces definitivamente, no tenía energía. 
Y me duele que haya sido en parciales, cuando más energía necesitaba.
Me comenzaron los dolores de cabeza, que nunca había tenido. Sin mencionar que duré un par de meses con tos.
Pero igual la soledad era algo que me gustaba, me relajaba, me dejaba estudiar. No me daban responsabilidades extra, que no quiero asumir. Podía ir a visitar la biblioteca y estar en paz. Eran tiempos en los que leía y leía. Me podía concentrar y duraba horas así. Mientras que actualmente, no solo no me concentro, sino que además me siento fastidiado, incómodo en todo momento. Sin privacidad aparte.
Esa es una de las razones por las que no soy de izquierda totalmente, porque respeto el derecho a la propiedad privada. Siento que hace parte de la formación personal de cada uno.

Ella me hizo sentir bien. Claro hubo ocasiones en que me dolía lo que decía. Incluso juzgó algo que siempre me dolió cuando lo juzgaban las personas, que era mi hogar. 
Nunca le dije que eso me dolió mucho. Incluso fue hace un año y medio y lo sigo pensando a veces.

Aunque ella ha cambiado mucho, eso pienso. Yo no fui un santo. También le dije cosas que le dolieron, como por ejemplo, su dolor por el aspecto físico. Que nunca lo comprenderé. Pero creo que hoy en día eso ya no es molestia para ella. Yo nunca la vi tan bella como en los últimos días.

Sin embargo, pese a todo ello, siento que ella me ayudó mucho, pero no creo que seamos el uno para el otro. 
Yo agradezco todo, y cada uno de los días en que se preocupó por mí. Por todo. En los que fue la mejor. Y los días en los que fue brava y un poco egoísta.
La verdad todo me gustó.
Pero siento el deber de decir adiós. Porque realmente no siento que seamos el uno para el otro. 
Siento que en un futuro yo seguiré siendo el Geek, friki y amante de las cosas para niños, de los mundos más allá, de las series de ficción, del anime, de los deportes también, de ir a marchas, de todo ello. Que no es parte de su mundo, ¿saben?

Que incluso ella me confesó que discriminaba a las personas así en su colegio, y esta bien el hecho de que su mundo es otro. Muy distinto al mío. En todo sentido.

Porque yo quiero a alguien que marche conmigo, incluso en pelota como ya lo he hecho. 
Es de los pocos consejos que le he escuchado a mi padre "Si encuentras a alguien, asegurate que le gusten las cosas que a ti" porque tiene razón.
Y aunque ella y yo seamos felices por un tiempo, podrían ser más años, pero no va a ser por el resto de nuestra vida. Y si partimos de ese hecho, significa que no tiene mucho sentido seguir en algo que en algún punto tenga fin.
Por eso sigo pensando que lo mejor es acabar bien, que nunca acabar y estar mal.
Obviamente sigo pensando en las razones, tanto buenas como malas.
Tengo tanto que decirle, pero tanto que pensar al tiempo.

Como raro tengo todo esto en mi mente y mucho más, pero no me gusta que nadie lo sepa.

Por otro lado, me siento muy rídiculo de tener estos problemas, porque conozco gente que está mucho pero, muchooo peor. Y aún así continúan su camino con más voluntad que yo.
Entonces debo seguir con voluntad mi camino.

Gracias por leerme, siento que descargue un peso.
Espero escribir de nuevo en otra ocasión.

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