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1 de enero del 2024

Realmente no encuentro un propósito muy grande a volver a escribir y tengo pensado que podría ser algo que vuelva a empezar a hacer, no solamente porque es mi forma de desahogarme sino porque precisamente he perdido esa habilidad de escritura e imaginación que me caracterizaba.

Generalmente escribo mis expectativas para un nuevo año, pero en estos momentos sólo he pensado cosas mías, y no sé si siempre he sido tan egoísta de no pensar en los demás o lo que me gustaría que pasara con ellos. Al menos ahora soy un poco más consciente de que eso sucede.

Ahorita mismo hablo con mi novia, y ha tenido al igual que yo un poco de momentos de achante, que pueden ser muy normales dado los sucesos del último mes y medio, así como de ver que lega un año lleno de incertidumbre.

Pues bien, pasaré a contar masomenos que espero para este año.

Quisiera ser realista, quisiera poder conservar el trabajo que tengo al menos por un tiempo más, y poder llevar a cabo mi estabilidad en el estudio de una carrera, así como seguir terminandola y así poder empalmarme de nuevo con la capacidad de ser un adulto no sólo funcional sino además proveedor.

Curiosamente los últimos dos años he estado pensando más en mí que en los objetivos revolucionarios, pero es que si es cierto que me he dejado atrás y eso me ha costado. También es cierto que la carga de la deuda académica me tiene un poco presionado y sé que llegara el punto en que se vuelva inviable. Espero de corazón no llegue ese momento.

Estoy a portas también de cumplir 30 años y espero poderme independizar, aunque también es cierto que el último año he sido yo quién he cuidado y abastecido a mi familia. La cual a diferencia mía no está pasando por su mejor momento económico, pero no nos ha faltado nada tampoco, a diferencia de otros años, gracias a mí en gran parte. 

Este año quisiera independizarme, pero también quisiera volver a estudiar y al menos tener un horizonte claro para terminar alguna carrera. Quiero ese titulo. Este año curiosamente conseguí varios diplomas y cursos y cosas que terminé haciendo por gusto y por necesidad también, pero que a la final no me esperaba, y sin embargo como dijo la que alguna vez fue mi psicóloga, lo importante es que aprendí que si puedo acabar.

Lo otro es que ahora estoy pagando una serie de terapias, no entiendo bien cómo me han escogido o mi caso para poderme atender sobre otros, pero la suerte me ha tomado. Siento algo de lástima porque no sé si otras personas lo puedan estar necesitando antes que yo. Sólo espero que eso me ayude. Supongo que son azares del destino o algo así, pero no quisiera terminar creyendo eso, sólo coincidencia habría podido ser.

Pues eso, a diferencia de años pasados, al menos ahorita tengo un trabajo, un amor y mi familia me ve con ojos distintos. Aunque se sienta bien que te consideren diferente por tener un trabajo y un ingreso y demás, si es cierto que me siento mal en cierta parte porque yo si aprecio mucho mi versión anterior, que aunque no tenía un trabajo por el que ganara un ingreso, al menos si sentí o llegue a sentir que generaba un cambio importante, un cambio histórico.

Bueno bien, este año me he prometido dejar varias cosas. La pereza, la paja, y mi carácter pacifico un poco. Sucede que estoy un poco cansado de ser poco protector o incluso nulo, cuando ofenden a alguien cercano, estoy cansado de no tener la capacidad de ganarme el respeto así sea a la fuerza y necesito sentir que tengo eso. Sin embargo, una parte de mí cree que las personas a las que quiero proteger, también necesariamente deberían tener una capacidad mayor de protegerse a sí mismas. Y esto lo pienso porque no sé en qué momento seré yo el que pueda llegar a necesitar esa protección por el contexto de alguna situación.

Espero no perder lo que he podido avanzar,

Tal vez escriba antes de mi cumpleaños 30,

Hasta ese día escribiré de nuevo.

Nos vemos.

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