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Al otro lado de la moneda - 10 de Septiembre de 2021

 Querido diario,

Hice algo que no me esperaba. Nunca creí estar a este lado del teléfono escuchando una conversación que se me hizo tan conocida como dolorosa. Más yo ya no era la víctima, sino cómplice del delito. Y entonces, me pregunté. ¿Valdrá la pena? Sé bien lo que ello le causaría a la persona al otro lado, sé por experiencia propia el dolor que se siente, pero... ¿Debería sentir empatía? ¿Debería actuar de forma responsable y no permitir que eso sucediese, o dejar que fluya y que pase lo que tenga que pasar?

Según ella, no siente nada de remordimiento. Ni una pizca de culpa. Me ha dicho que está con esa persona por puro agradecimiento, pero nadie debería mantener una relación sexo-afectiva por ello. Por eso, viene pensando en acabar la relación. Y también existe el factor, de que, supuestamente, se ha fijado desde hace meses en mí. 

Tengo que admitir que no sabía de la situación antes de cometer una parte del delito. Por lo que, tan culpable no soy. Y tengo que decir, que conociendo todo lo que conozco si le he hablado de las distintas formas de amar. De la ruptura con la creencia de lo que nos han inculcado es el amor y la posibilidad de sentir gusto por varias personas aunque tengamos una relación cerrada. También le he contado la diferencia entre el amar y el enamoramiento, pero siento que esto no ha traído mayor reflexión. Pasa el tiempo, y yo siento que ella tiene mucha determinación.

Así que le he dicho que se tomará su tiempo. Lo importante que es para mí el sanar el pasado. Lo cual, siempre he creído que no es un capricho, sino que permite un mejor despliegue para acercarse realmente a una relación, un vínculo de confianza tan fuerte como para experimentarlo de la mejor forma. Aunque sigo pensando, que es un poco tarde para ser reflexivo. El error está cometido, y la muerte emocional sería el desenlace, seguramente.

Así debe ser de fácil romper a alguien que en la vida conoceré, pero que probablemente, terminara acomplejandose conmigo.

Que lastima.

Me pregunto si el placer que hemos experimentado, compensa la triste situación en la que hemos puesto a ese muchacho...

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