Entonces me di cuenta de algo,
ella literalmente estaba coqueteando muchísimo conmigo.
Buscaba cogerme de la mano, cogerme de gancho, abrazarme, etc...
Era tan evidente que por un momento sentí como si fuéramos amigos de hace mucho tiempo pero esas no eran sus intenciones...
La suerte estuvo de nuestro lado cuando encontramos un transmilenio vacío. Nos fuimos sentados todo el camino y al principio hablando bastante.
Hablábamos del grupo paranormal, hablábamos de la vida, hablábamos de cosas sin importancia.
Me contó cosas interesantes. Por ejemplo, la forma en que encontró el grupo, o que había leído de mí por Facebook y por Whatsapp.
El caso es que me dio mucha curiosidad eso.
No le pregunté cómo supo que yo era el creador del grupo, pero ahora que un chiquillo me lo preguntó por Facebook, me doy cuenta que no era tan difícil de saber, como yo pensaba.
Y fue entonces cuando empezó a recostarse encima mío, a buscar acercarse, a tocar mi barba con su mejilla y acariciarse contra mi cuerpo.
Y yo no podía dejar de pensar en sus labios, me parecían tan increíblemente carnudos, tan besables. Justo como me gustan.
Fue inigualable la sensación cuando se acercaba tanto a mi boca con sus labios.
En ciertos momentos me empezaba a morder, justificándose con que ella creía ser un gato, o le decían que parecía uno. A veces mordía con fuerza a veces con ternura. Y en cierto momento quizá por error o quizás por ganas me alcanzo a morder un labio. Y yo estaba al borde de no aguantar las ganas de besarnos.
Llegó uno de esos momentos en que nuestros labios se acercaron a tal punto que fue insostenible...
Y lo que hice fue sin el mayor disimulo, y con la menor discreción hacerle una pregunta que recuerdo haber hecho el día anterior a alguna muchacha a la que besé en la besatón.
"¿Te gustan los besos...?"
Ella con una voz muy tierna y delicada, apenas la pude escuchar me respondió con un
"Si..." y un beso suave y tierno empezó una gran maratón de ellos...
Fueron besos por todo lado, fuertes suaves, mordidos, besos de todo tipo, y fue muy bueno...
Esa sensación de no saber cual es la realidad y cual el sueño estuvo presente en cada momento desde que nuestros labios se rozaron.
Así transcurrieron dos horas o maso menos algo así, en el transporte y fue lo mejor de la noche... Porque el resto de la noche, me lo guardare para mí...
Esa fue la noche en que la vampirita hizo su debut en mi vida, y ahora se parece a la maga de Cortazar, abrirse espacio poco a poco en mis pensamientos... Divagando y haciéndome perder horizontes...
Aunque su hechizo no me convirtió del todo, tampoco fue fácil de ignorar para mí...
Quizás nos volvamos a ver pequeña, tan solo quizá...
ella literalmente estaba coqueteando muchísimo conmigo.
Buscaba cogerme de la mano, cogerme de gancho, abrazarme, etc...
Era tan evidente que por un momento sentí como si fuéramos amigos de hace mucho tiempo pero esas no eran sus intenciones...
La suerte estuvo de nuestro lado cuando encontramos un transmilenio vacío. Nos fuimos sentados todo el camino y al principio hablando bastante.
Hablábamos del grupo paranormal, hablábamos de la vida, hablábamos de cosas sin importancia.
Me contó cosas interesantes. Por ejemplo, la forma en que encontró el grupo, o que había leído de mí por Facebook y por Whatsapp.
El caso es que me dio mucha curiosidad eso.
No le pregunté cómo supo que yo era el creador del grupo, pero ahora que un chiquillo me lo preguntó por Facebook, me doy cuenta que no era tan difícil de saber, como yo pensaba.
Y fue entonces cuando empezó a recostarse encima mío, a buscar acercarse, a tocar mi barba con su mejilla y acariciarse contra mi cuerpo.
Y yo no podía dejar de pensar en sus labios, me parecían tan increíblemente carnudos, tan besables. Justo como me gustan.
Fue inigualable la sensación cuando se acercaba tanto a mi boca con sus labios.
En ciertos momentos me empezaba a morder, justificándose con que ella creía ser un gato, o le decían que parecía uno. A veces mordía con fuerza a veces con ternura. Y en cierto momento quizá por error o quizás por ganas me alcanzo a morder un labio. Y yo estaba al borde de no aguantar las ganas de besarnos.
Llegó uno de esos momentos en que nuestros labios se acercaron a tal punto que fue insostenible...
Y lo que hice fue sin el mayor disimulo, y con la menor discreción hacerle una pregunta que recuerdo haber hecho el día anterior a alguna muchacha a la que besé en la besatón.
"¿Te gustan los besos...?"
Ella con una voz muy tierna y delicada, apenas la pude escuchar me respondió con un
"Si..." y un beso suave y tierno empezó una gran maratón de ellos...
Fueron besos por todo lado, fuertes suaves, mordidos, besos de todo tipo, y fue muy bueno...
Esa sensación de no saber cual es la realidad y cual el sueño estuvo presente en cada momento desde que nuestros labios se rozaron.
Así transcurrieron dos horas o maso menos algo así, en el transporte y fue lo mejor de la noche... Porque el resto de la noche, me lo guardare para mí...
Esa fue la noche en que la vampirita hizo su debut en mi vida, y ahora se parece a la maga de Cortazar, abrirse espacio poco a poco en mis pensamientos... Divagando y haciéndome perder horizontes...
Aunque su hechizo no me convirtió del todo, tampoco fue fácil de ignorar para mí...
Quizás nos volvamos a ver pequeña, tan solo quizá...
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