Dios... Dios Dios Dios... Que locura, que fucking locura...
Un subidón totalmente inesperado de autoestima.
Después de salir de la sede de artes nos fuimos con la incertidumbre de si ir, o no, al evento donde se supone que dar y obtener besos era fácil.
Solo dos amigos se quedaron conmigo, y ambos tienen novia.
Por lo que él único que haría algo, que se besaría, sería yo...
Pues bien, llegamos allá, a la plaza de Bolívar, el sitio más concurrido de la ciudad. Un sitio a veces peligroso, en medio de muchas cosas, básicamente el punto cero.
Todo empezó y nosotros solo nos sentamos a mirar que pasaba, habían personas bailando, música por todo lado, había banderas del LGBT.
Había gente tomando y fumando por todo lado, como es normal, la verdad.
Nosotros fuimos a comprarnos algo de comer, terminamos comprando Brownies como todos unos machos pecho peludo que somos, y un juguito de naranja.
También comimos empanadas, una comida típica de mi región.
Y bueno llegó la noche y con ella la sabrosura.
Entonces empezaron los besos...
Todo empezó cuando una gordita, que estaba bien linda, de ojos verses y pelo rojo. Levantó un letrero de Besatón.
Y un man que aprecia ancioso, se empezó a besar con ella...
Ahí empezó todo, otra levantó el letrero y así...
Yo estaba temblando, tenía como ese miedo en el corazón, jamás había hecho expresiones de amor, sin amor...
Mis amigos, que aprecio mucho, me empujaban me daban energías o me recordaban que por no ser arriesgado no ganaba nada. Me daban ánimos, pero me apenaba mucho...
Entonces se pusieron a hablar seriamente de la fidelidad y uno de ellos estaba dando el discurso de la vida, sobre ello, (No puedo de la risa en esta parte), cuando algo ocurrió volteamos a mirar que pasaba y volvimos a seguir escuchando el discurso de fidelidad, y él se estaba besando con otra muchacha y ambos abrimos la boca como ¿wtf?
Mi primer beso, en el evento, fue con una morenita con labios gruesos. Ella aceptó rapidamente y nos besamos, me dejó babeado.
La segunda chica no la recuerdo a penas y recuerdo que hubo una morenita, una gordita chiquita, una chica con brillo labial, una chica más alta que yo, una gordita a la que solo le di un pico, una de labio pintados de rojo que quería más pero solo la bese un rato,
Y mi favorita por mucho... La de azul.
Ufffff
La re concha de la lora.
En mi vida sentí un beso tan profundo como el de esa niña.
Parecía que tuviera la experiencia de millones de años luz. Yo besaba bien, pero ella era otro nivel.
Uno sentía de todo....
Comenzaba suave, y te empezaba a abrazar...
Sus labios finos se tenían su propio ritmo, era una cosa de otro mundo...
Se iba adentrando lentamente, te apretaba con más fuerza y sabía a sandia...
Dios estaba perfecto ese beso...
Quede todo loquito... REEE LOQUITO.
Pero después pasó algo muy paila... Que no me esperaba, pero que agradezco que pasara...
Pasó algo que no voy a contar y que voy a enterrar en mi mente, y la memoria de mis compañeros.
Y en la de mi mejor amiga, y en al de las pocas personas que se enteraran. Como mi hermana y quizás algún amigo, pero de resto, es algo que no quiero volver a saber.
Pero gracias a eso tuve un encuentro conmigo mismo, un momento de reflexión infinita en donde medite bastante, y por obra del destino, me di cuenta que en realidad Diamante no es para mí. Ni quiero que lo sea. Que estamos mejor como amigos y seguramente seguiremos siendo amigos sin ningún problema.
Por ahora lo único que me preocupa, y lo que me tiene algo asustado, es el regreso del 327...
Un subidón totalmente inesperado de autoestima.
Después de salir de la sede de artes nos fuimos con la incertidumbre de si ir, o no, al evento donde se supone que dar y obtener besos era fácil.
Solo dos amigos se quedaron conmigo, y ambos tienen novia.
Por lo que él único que haría algo, que se besaría, sería yo...
Pues bien, llegamos allá, a la plaza de Bolívar, el sitio más concurrido de la ciudad. Un sitio a veces peligroso, en medio de muchas cosas, básicamente el punto cero.
Todo empezó y nosotros solo nos sentamos a mirar que pasaba, habían personas bailando, música por todo lado, había banderas del LGBT.
Había gente tomando y fumando por todo lado, como es normal, la verdad.
Nosotros fuimos a comprarnos algo de comer, terminamos comprando Brownies como todos unos machos pecho peludo que somos, y un juguito de naranja.
También comimos empanadas, una comida típica de mi región.
Y bueno llegó la noche y con ella la sabrosura.
Entonces empezaron los besos...
Todo empezó cuando una gordita, que estaba bien linda, de ojos verses y pelo rojo. Levantó un letrero de Besatón.
Y un man que aprecia ancioso, se empezó a besar con ella...
Ahí empezó todo, otra levantó el letrero y así...
Yo estaba temblando, tenía como ese miedo en el corazón, jamás había hecho expresiones de amor, sin amor...
Mis amigos, que aprecio mucho, me empujaban me daban energías o me recordaban que por no ser arriesgado no ganaba nada. Me daban ánimos, pero me apenaba mucho...
Entonces se pusieron a hablar seriamente de la fidelidad y uno de ellos estaba dando el discurso de la vida, sobre ello, (No puedo de la risa en esta parte), cuando algo ocurrió volteamos a mirar que pasaba y volvimos a seguir escuchando el discurso de fidelidad, y él se estaba besando con otra muchacha y ambos abrimos la boca como ¿wtf?
Mi primer beso, en el evento, fue con una morenita con labios gruesos. Ella aceptó rapidamente y nos besamos, me dejó babeado.
La segunda chica no la recuerdo a penas y recuerdo que hubo una morenita, una gordita chiquita, una chica con brillo labial, una chica más alta que yo, una gordita a la que solo le di un pico, una de labio pintados de rojo que quería más pero solo la bese un rato,
Y mi favorita por mucho... La de azul.
Ufffff
La re concha de la lora.
En mi vida sentí un beso tan profundo como el de esa niña.
Parecía que tuviera la experiencia de millones de años luz. Yo besaba bien, pero ella era otro nivel.
Uno sentía de todo....
Comenzaba suave, y te empezaba a abrazar...
Sus labios finos se tenían su propio ritmo, era una cosa de otro mundo...
Se iba adentrando lentamente, te apretaba con más fuerza y sabía a sandia...
Dios estaba perfecto ese beso...
Quede todo loquito... REEE LOQUITO.
Pero después pasó algo muy paila... Que no me esperaba, pero que agradezco que pasara...
Pasó algo que no voy a contar y que voy a enterrar en mi mente, y la memoria de mis compañeros.
Y en la de mi mejor amiga, y en al de las pocas personas que se enteraran. Como mi hermana y quizás algún amigo, pero de resto, es algo que no quiero volver a saber.
Pero gracias a eso tuve un encuentro conmigo mismo, un momento de reflexión infinita en donde medite bastante, y por obra del destino, me di cuenta que en realidad Diamante no es para mí. Ni quiero que lo sea. Que estamos mejor como amigos y seguramente seguiremos siendo amigos sin ningún problema.
Por ahora lo único que me preocupa, y lo que me tiene algo asustado, es el regreso del 327...
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