En mi vida todo siempre ha sido bilateral.
Tuve la oportunidad de aprender mucho pero sobre todo conocer las dos caras de la moneda en mi país.
Si,
he conocido a profundidad a personas realmente de muy bajos recursos como también personas que tienen tanto que se aburren de tenerlo.
Hubo incluso un chico de mi anterior universidad,
la más prestigiosa y cara de mi país,
que se suicidó.
Dicen que la razón fue porque se aburrió de una vida sin problemas.
Aunque personalmente no creo que esta versión de los hechos sea real.
Sin embargo, la verdad es que las personas que lo dicen parecían ser muy allegadas a él.
Y para empeorar, su familia es de las más adineradas del país.
Él lo tenía todo o eso creían.
En fin...
En estos dos últimos años experimenté muchas cosas.
Pocas buenas.
Tuve momentos de gloria, escasos pero existieron.
Y más que todo momentos de decepción.
Una de las mejores cosas que me pasó fue haber conseguido después de 20 años de vida, una relación seria.
Que me dejó miles de enseñanzas.
Que me dio muchos momentos emocionantes,
muchas risas sinceras (Cosa que es difícil de conseguir en mí),
motivos para ahorrar y pasión.
Mientras duró, la experiencia fue muy gratificante.
Sin embargo, mi vida en esos años no fue sino en bajada.
Fue curioso, y casual, pero después de encontrar aquella pareja, mi vida empezó a desmoronarse de a poquitos.
A ella le tocó vivir una parte triste de mí.
Una parte que no deseaba mostrarle a nadie.
Aún así me alegro de que estuviese allí,
porque me hubiera sentido realmente solo de no haberla tenido.
Ella siempre me llamaba y se preocupaba,
me escribía y estaba pendiente de mí.
Aunque a veces la sentía un poco egoísta,
quisiera que ella supiera que le agradezco,
todo,
absolutamente todo.
Nunca me arrepentiré de nada, porque todo valió la pena a su lado.
Estos dos años, fueron una experiencia negativa para mí.
Me frustré.
Tuve emociones encontradas y no quise rendirme, pero al final pensé que lo mejor era rendirse.
Y volverlo a intentar de otra manera.
Volví a decepcionar a mi familia, y ese sentimiento que tenían de mí, con orgullo, desapareció.
Y eso de decepcionar y dejar de sentir orgullo de mí,
siempre ha sido una herida que he tenido desde pequeño,
pero ya nunca más.
Yo soy el único al que debe importarme sentirme orgulloso de mí mismo.
Esa es la realidad que he aprendido.
No tengo porque buscar el orgullo de nadie, yo soy lo que soy, y eso estará bien para mí.
A vece pareciera que la vida es un dado,
y que cada número que saque sea para bien o para mal.
Todo valió para ser una enseñanza más y seguir creciendo.
El viernes empezará una nueva etapa.
No se hasta que punto deba prepararme,
pero ancio mucho lo que vaya a ocurrir...
Escribiré ese mismo día o un poco después.
Pues planeó salir con los amigos...
Pdt:
Llevo escribiendo esta entrada desde hace dos semanas.
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